miércoles, 12 de septiembre de 2018

SALUDO DE IMPULSORES DE LOS COMITÉS DE LUCHA CALI AL ENCUENTRO NACIONAL DE PENSIONES


Saludo fraternal y combativo de parte de los impulsores de los comités de lucha y su órgano informativo EL FARO
Se acerca el 14 de septiembre, fecha muy importante para los comités y el movimiento social, pues en esta fecha conmemoramos el poderoso Paro Nacional de 1977, no para recrearnos en remembranzas históricas, sino para aprender de sus lecciones, de su inagotable fuente de conocimientos y saberes, que podemos aprovechar para la lucha presente, para los combates venideros y fundamentalmente para la preparación y organización del Paro Nacional Indefinido o Huelga Política de Masas, donde el mando sea la rebeldía popular, que haga retroceder a la burguesía parásita de sus propósitos de arrodillar y super-explotar al pueblo colombiano, en sus ansias desesperadas por acumular riquezas a costillas de los trabajadores.
Ya han pasado 41 años de la heroica lucha que protagonizó nuestra clase en contra de sus enemigos, contra la explotación y opresión, encarnada en aquel entonces, por el demagogo liberal y enemigo del pueblo Alfonso López Michelsen; como todo gobierno que defiende y administra los intereses de los holgazanes ricachones, por eso decretó la consabida reforma tributaria que afectaba directamente los bolsillos de la clase trabajadora ¡Igual que ahora! y, para rematar implantó el Estado de sitio, fórmula dictatorial para reprimir y acallar la protesta social, declarando ilegales las huelgas obreras, reprimiendo pacíficas manifestaciones populares y campesinas ¡Igual que ahora!
El odio del pueblo contra este gobierno no se hizo esperar, pero es pertinente aclarar que la realización del paro no fue una obra de los politiqueros tradicionales y oportunistas enquistados en la dirección de las centrales obreras de ese tiempo; el paro del 77 fue el resultado del cúmulo de luchas de los años anteriores, expresadas en tomas de tierra por parte del movimiento indígena y campesino, manifestaciones y paros por vivienda, mejores y baratos servicios públicos, mejores salarios, etc.
Bogotá fue bastión y ejemplo a seguir de la capacidad del pueblo para organizar bloqueos, barricadas, obstrucción de los centros fabriles, constantes enfrentamientos con la fuerza pública, donde se demostró que una vez más el terrorismo de Estado es el arma predilecta de la clase dominante para intentar frenar el odio y la rebeldía del pueblo. Situación parecida se dio en las principales capitales, la clase obrera de base se puso al frente del movimiento sin que le importara las medidas represivas en su contra; fue una clara demostración de que la clase obrera era capaz de echar atrás las medidas antipopulares del gobierno de turno, que frente al fuerte movimiento social en contra suya y de la burguesía que representaba, no tuvo otra opción que decretar un aumento salarial escalonado, que en un periodo de seis meses, alcanzó un significativo incremento del 40%, sobre el salario mínimo de ese momento.
Nunca como ahora la clase obrera y el pueblo en general, tiene que decidirse y comprometerse con la unidad real y consciente, que posibilite la defensa y la lucha de sus derechos vulnerados y pisoteados, entre muchos el derecho a un empleo con salario digno, que permita tener un existencia también digna y, en el caso que nos ocupa una pensión digna, que en lugar de rebajarse, se reajuste en beneficio de los productores de la riqueza social.
Las condiciones que motivaron el paro del 77, son muy parecidas a los tiempos actuales, solo que ahora, los sufrimientos del pueblo se han multiplicado, por esto mismo, el paro que se avecina tendrá que ser fuerte y contundente.
¿Cuál es el camino a seguir?
El camino es la lucha organizada, como lo vienen proponiendo diversos sectores y organizaciones sociales, entre ellas los comités de lucha, en correspondencia con la popular consigna: ¡UN SOLO PUEBLO, UNA SOLA LUCHA! Por eso reafirmamos que las reivindicaciones condensadas y manejadas en un solo ramillete, que confluyan en un solo movimiento, llámese paro o Huelga Política de Masas, es lo que hará posible la conquista de los derechos negados, ¡Que sirva de contundente respuesta a la burguesía chupasangre y su obscura pretensión de descargar sobre el pueblo la crisis de su economía!
En conclusión, el paro del 77 demostró y demostrará ahora, todo lo que pueden hacer y lograr las masas cuando se organizan para la lucha. Sabemos de sobra que la huelga es el talón de Aquiles del gran capital y, también sabemos que es el arma más poderosa y efectiva en manos de los obreros, para mejorar sus condiciones. Cuando la producción se paraliza, se pone al descubierto el carácter parásito del patrón, que se vuelve impotente frente al tsunami social que no es otra cosa que el Paro Nacional Indefinido o Huelga Política de Masas. El patrón se descompone, se retuerce de la ira y no le queda otra salida que ceder a las exigencias del pueblo.
Por último compañeros, les recordamos que nos enfrentamos a un Estado que día a día le echa leña al fuego de las contradicciones sociales, irresueltas bajo este sistema, un Estado que acrecienta el odio contra las clases dominantes usurpadoras de la riqueza social, un Estado donde los antagonismos entre una clase explotadora y una clase obrera explotada, que lo produce todo pero carece de la riqueza social, hará inevitable el enfrentamiento entre clases, que más temprano que tarde desembocará en un formidable y gigantesco Paro Nacional Indefinido.
Por todo lo anterior, urge la dirección de los luchadores honestos y revolucionarios sin tacha alguna y con la participación del pueblo trabajador dispuesto a todo; dispuesto a darle un vuelco a este oprobioso infierno de explotación, opresión y miseria y así poder lograr mejores condiciones de vida que nos permitan pensar en un luminoso futuro, que con la unidad, organización y lucha, tendrá la posibilidad y la certeza de conseguir su objetivo, que no es otro que la emancipación del yugo capitalista, para dar paso a una sociedad donde la ganancia de una minoría no sea lo principal, sino por el contrario una sociedad que disfrute a manos llenas de la riqueza social, creada y generada por la gloriosa clase obrera.
¡VIVA LA LUCHA DEL PUEBLO COLOMBIANO!
¡VIVA EL ALZA GENERAL DE SALARIOS!
¡NI EL ESTADO NI LOS POLITIQUEROS SOLO EL PUEBLO SALVA AL PUEBLO! ¡SOLO EL PUEBLO SALVA AL PUEBLO! ¡SOLO EL PUEBLO SALVA AL PUEBLO!


martes, 11 de septiembre de 2018

Constancia ante el “Encuentro Nacional Por la Defensa de las Pensiones, la Salud y Salarios Dignos”


A todos los asistentes a este importante evento, un fraternal y combativo saludo, esperando que de aquí salgan importantes decisiones encaminadas a trabajar por la unidad, organización, movilización y lucha independiente de los obreros y pueblo trabajador, contra las medidas agresivas del imperialismo, burgueses y terratenientes, que amparados por el Estado, pretenden aplicar.
El Comité de Lucha Popular de Bogotá y la Escuela Sindical María Cano, hacen parte del Comité “Con las Pensiones No y Salario Mínimo Digno”; han trabajado por la preparación y realización de este Encuentro porque están de acuerdo y reconocen que los objetivos son justos.
Han trabajado en la elaboración, discusión y aprobación de las ponencias que hoy se presentan. Dentro de ellas, en la ponencia del Marco General, se tienen divergencias de fondo, de principios, en las cuales no fue posible ponerse de acuerdo; pero en vista de la importancia que representa sacar adelante el Encuentro, se ha decidido no retirarse y firmar, dejando por escrito ante todos los asistentes y ante el movimiento de masas, una constancia que deje claro cuáles son las divergencias. Estas son:
1.   En la principal causa de la rebaja del salario. La política de concertación y conciliación de clases llevada durante años por los jefes de las centrales sindicales y de los partidos oportunistas, ha sido lo principal; ésta ha maniatado la lucha de los obreros, del movimiento sindical y del movimiento de masas, dejándolos huérfanos de dirección para entregarla a la voluntad de los explotadores. Solo la lucha de los obreros, del movimiento sindical, del movimiento de masas con independencia absoluta, puede recuperar y defender las reivindicaciones. La lucha por Alza General de Salarios no puede plegarse a los jefes arrodillados que han vendido y traicionado a los trabajadores; la lucha no puede confiarse a los que siempre han traicionado, sino la organización independiente a través de Encuentros, Asambleas obrero campesina populares, etc.
2.   En la defensa de la economía nacional, con lo cual el Comité de Lucha ni la Escuela María Cano están de acuerdo. Hoy es la época del imperialismo donde las economías nacionales son simples eslabones de la economía mundial, y esa economía mundial es capitalista imperialista: dominio del capital financiero, ganancias para los capitalistas no para la población.
Colombia es un país oprimido por el imperialismo, las clases dominantes, la burguesía y los terratenientes, no son sólo lacayos serviles, también son socios; los negocios de sus grandes grupos también son internacionales, incluso participan en la inversión y exportación de capital. Por tanto, no es más desarrollo del capitalismo, llámese nacional, democrático, burocrático, lo que se necesita para resolver los problemas del pueblo colombiano, pues es el capitalismo el causante directo de esos problemas. Es la lucha directa del pueblo colombiano contra la explotación capitalista, el camino para resolver sus problemas.
Defender la economía nacional, es defender la propiedad privada y la explotación asalariada, principal causa de la pobreza de los trabajadores y la gran riqueza de los empresarios.
Colombia es una nación oprimida y el capitalismo se ha desarrollado efectivamente con ayuda del imperialismo, es un país donde la economía y producción nacional está plenamente desarrollada, explota y oprime a diario a millones de obreros y campesinos. En ese sentido no estamos de acuerdo con reducir estas reformas a que necesitan los recursos para pagar la deuda simplemente; la burguesía de Colombia también se favorecerá, por eso los ricos del país aplauden y apoyan estas medidas.
Claramente estamos de acuerdo con que estas imposiciones del imperialismo son lesivas para el pueblo colombiano, pero también hay que ser claros que, junto con los capitalistas y el Estado colombiano las aplican y garantizan, cada uno con intereses comunes y son los de favorecer a los monopolios, capitalistas, terratenientes e imperialistas. Y claro estamos de acuerdo con que esas medidas someten a la miseria a diferentes sectores de la sociedad como son: obreros, campesinos medios y pobres y a la pequeña burguesía, pero jamás a la burguesía nacional que realmente no existe, los burgueses de este país tienen sus negocios en todo el mundo y nada les importa el progreso del país sino de sus bolsillos.
Por tanto, la pelea de obreros, campesinos, pueblo trabajador, tiene que ser contra una clase que explota y oprime, sea de donde sea; así que no es nuestra tarea defenderlos ni confiar en ellos y su Estado, la tarea de los oprimidos es luchar por sus reivindicaciones y por cambiar esta sociedad donde no haya esta terrible explotación.
NO a la confianza en el Estado ni en ninguna de sus instituciones, el Estado es de clase, es la principal institución política del poder de los ricos para salvaguardar sus intereses explotando cada día más al pueblo trabajador. NO a la confianza en los politiqueros para resolver los problemas del pueblo; toda la confianza en las masas, en su lucha directa contra el poder de los explotadores. Solo el pueblo salva al pueblo.
No a la confianza en los dirigentes traidores, que ven como única solución sentarse a conciliar y concertar con los empresarios y el gobierno, y si hablan de paro, es para desmovilizar y apaciguar la lucha de las masas.
La movilización de las masas es la principal fuerza para exigir sus reivindicaciones; no la movilización para apoyar los trámites politiqueros de la oposición oficial, sino la movilización que lleve a la preparación de un Paro Nacional Indefinido que logre frenar las medidas lesivas que pretende imponer el nuevo gobierno.

Comité de Lucha Popular de Bogotá
Escuela Sindical María Cano
Septiembre 8 de 2018

PONENCIA: PARO NACIONAL INDEFINIDO, La salida para echar atrás las medidas el nuevo gobierno



Ponencia presentada por los Comités de Lucha, al Encuentro Nacional Por la Defensa de las Pensiones, la Salud y Salarios Dignos.

El salario de los trabajadores es para los patrones una fuente de riqueza. En la medida en que los obreros se unan para luchar por un alza general de salarios, podrá reducirse la ganancia de los capitalistas; por el contrario, en la medida en que los trabajadores permanezcan pasivos, todos los ricos arremeterán en su contra rebajando el salario al punto de la miseria, y con ello incrementando sus extraordinarias ganancias.
Pero bien, el salario no es solo el pago en bruto que se recibe cada mes, dentro de él se incluyen: el subsidio de transporte, los aportes a salud, a cesantías y pensiones y, cada vez que los capitalistas tocan alguno de esos aspectos, tocan también el salario como tal.
Entonces, si suben la gasolina, que por cierto en Colombia su precio adquiere un récord histórico donde cada galón oscila entre $9300 y $9450 aproximadamente; tocan directamente el subsidio de transporte el cual se esfuma ante las alzas en tarifas del transporte principalmente; del mismo modo la reforma y el mismo sistema de salud disminuyen medicamentos y procedimientos incluidos en el POS, cierran hospitales públicos ante los millones que les adeudan las EPS, y esto sucede pese al “juicioso análisis” del Consejo Nacional Gremial en su Agenda Empresarial, en el cual según ellos, en los últimos veinte años ha habido un avance sustancial respecto a la ¡cobertura y equidad en salud! Y otros análisis con los que argumentan que la falta de sostenibilidad del sistema de salud, se debe no al negocio en que la han convertido, sino que se lo endosan a los trabajadores, acusándolos de un alto porcentaje de ausentismo laboral por enfermedades comunes. Por tanto, además de que el aporte del obrero a salud queda en manos de aquel mismo grupo de ricos que también tienen sus tentáculos en este negocio, se pretende eximir a las empresas del pago de días de incapacidad, eximirlas de la responsabilidad respecto a reubicación por enfermedades “no laborales”, transferir al Estado las enfermedades huérfanas y de alto costo… en fin todo a favor de los grandes mercaderes de la salud, mientras las masas trabajadoras siguen muriendo en las puertas de hospitales a pesar de pagar sagradamente cada mes su aporte a salud.
Ni que decir de las reformas tributarias, los impuestos gravados a productos básicos de la canasta familiar, el 4 por mil y como lo anunciara el Ministro de Hacienda la nueva tributación de los colombianos de a pie mientras se disminuyen impuestos a las grandes empresas donde se invertirá el porcentaje de tributación en 15% para la gran empresa y 85% para las personas naturales; es evidente que esto reduce sustancialmente el salario, asunto que por supuesto no le importa para nada a los capitalistas; de hecho Sarmiento Angulo está muy de acuerdo con gravar IVA a TODOS los productos básicos de la canasta familiar, ¡Claro que lo está! Con ello sus bolsillos y los de todos los capitalistas y terratenientes siguen llenándose, acumulando riqueza mientras ¡el pueblo acumulará hambre! Esas son sus grandes reformas, donde los que no tienen más que su vida para trabajar deben pagar para que los ricos puedan sobrellevar la crisis en la cual se encuentran inmersos y, así también el salario del obrero se esfuma.
Ahora bien, respecto a las cesantías, desde el gobierno de Uribe se disminuyó el porcentaje de intereses pagados a los trabajadores, y ahora la pretensión es ¡eliminarlos! Más golpes al obrero para arrebatarle el salario, pues las cesantías son dinero ahorrado por el trabajador que en últimas es devuelto como parte de la liquidación al finalizar un contrato; pero mientras esto ocurre, ese monto es manejado por fondos privados de pensiones y cesantías, quienes reportan utilidades exorbitantes, pero lloriquean con el argumento de la poca rentabilidad que generan las cesantías de ¡millones de obreros en Colombia! Una vil excusa para robar al trabajador, y con ello descargar sobre la espalda del pueblo laborioso, su crisis económica.
No siendo suficiente con el paquete de medidas que aprobaron los empresarios en la reconocida Agenda Empresarial: reforma tributaria, reducción de salarios, regulación de la protesta, privatización de la educación… se suma también la reforma pensional, que reúne a varios luchadores en este evento.
¡Sí! Las pensiones. No les alcanza con la reducción del salario por todos los medios, ahora también se quieren embolsillar lo que el trabajador ahorra durante TODA su vida para tener una vejez digna. Aquel porcentaje que hace parte del salario porque con ello se paga el desgaste de los obreros que día a día entregan su vida en sus lugares de trabajo.
Desde la Agenda Empresarial los ricos de este país argumentan que en Colombia la mitad de adultos mayores recibe pensión y que de esa cantidad el 46% recibe pensión contributiva y el 54% restante recibe un subsidio de Colombia Mayor, hablan también de la poca cobertura en pensiones con apenas un 31% de trabajadores formales cotizando; así mismo inequidad, pobreza entre los adultos mayores y para rematar dicen que el régimen público de pensiones representa una “elevada carga fiscal”; sin embargo Sergio Clavijo director de Anif (Asociación Nacional de Instituciones Financieras) y quien dice estar en contra del régimen público de Colpensiones, acaba de pensionarse precisamente por ¡Colpensiones! ¡Qué hipocresía!
Todo esto para proponer, o mejor dicho ordenar al gobierno de turno la “necesaria reforma pensional” con el objetivo de seguir atentando contra el salario del obrero y sometiendo mucho más a la pobreza y miseria a los trabajadores en general; hablan de eliminar la estabilidad laboral reforzada, sacando como si nada a los compañeros con enfermedades laborales, lo cual harán fácilmente en asocio con las ARL y claro, sobra decir que con ello el trabajador que no ha alcanzado a cotizar las semanas de pensión por mucho alcanzará un bono pensional, al cual podrá acceder hasta que cumpla la edad decretada para ello.
También acuerdan los ricachones en su Agenda Empresarial: pensión con promedio del salario ganado durante toda la vida y no en los últimos 10 años; reducir gradualmente la tasa de reemplazo de los niveles de 65% a niveles más “acordes” con la sostenibilidad financiera del sistema; reducir el valor de pensión de sobreviviente de 100% a 70% u 80%... en fin una reforma muy bien pensada y engranada con todos los aspectos de la vida del trabajador: salud, educación, vivienda, alimentación y transporte.
 En palabras de un activista luchador publicadas en el Faro 65, lo que gobierno y empresarios quieren es “...subir la tasa de cotización... La mesada frente al último salario se reduzca en el sistema público también a lo que pagan los fondos privados de pensiones. También quieren que se suspenda la garantía de una pensión mínima que no puede ser inferior al salario mínimo como está establecido actualmente...sino que se puedan pagar pensiones inferiores al salario mínimo legal. En últimas los fondos privados, Fedesarrollo, los organismos multilaterales de crédito, lo que quieren es que en Colombia se generalice una pensión miserable que llaman beneficios económicos periódicos, o que se generalice como lo que se conoce hoy como subsidio de Colombia Mayor y que eso entre a reemplazar las pensiones de la mayoría de los colombiano...
El problema es que la mayoría de los colombianos deberíamos tener derecho a pensionarnos con los aportes que hacemos hoy en día.... La preocupación de Asofondos o Fedesarrollo no es porque hay unas altas pensiones de congresistas o magistrados, esa no es su preocupación... La reforma no se trata para acabar las pensiones de los parlamentarios, es para reducir a una cifra ínfima las pensiones de la inmensa mayoría de los colombianos en beneficio del gran capital monopolista financiero de Colombia...”
Es entonces evidente, que la reforma pensional es parte de la embestida de los capitalistas dueños de los medios de producción, de las empresas, de los bancos, de los fondos privados de pensión, contra los trabajadores. A pesar de sus escaramuzas, propias de las competencias y contradicciones por lucrativos negocios  y ganancias, se han unido, y con el Estado de su parte quieren garantizar sus medidas, ya sea con las leyes o con la bota militar. El gobierno y empresarios llevarán a la práctica esta y todas las reformas que plantean si se les deja el camino libre, pero si la indignación de los afectados se transforma en unidad, organización y lucha directa, en las calles, será posible hacerlos retroceder.
Es una lucha que debe librarse también con los hermanos campesinos medios y pobres, despojados de sus tierras y burlados porque no recibirán tierra ni se serán reparados, al contrario los reclamantes de tierras suman un número importante en el asesinato de líderes; igualmente existe el problema de los caros y pésimos servicios públicos domiciliarios motivo de varios paros y asonadas en la costa Caribe y las regiones olvidadas.
Todos estos problemas sumados a las reformas pensional, laboral, tributaria, a la salud,…, son parte de los planes perjudiciales y reaccionarios del imperialismo, burguesía y terratenientes contra los trabajadores del campo y la ciudad para superar la crisis económica que los mismos explotadores han causado. Por tal razón, el pueblo debe oponerse radicalmente, unirse y luchar confiando ciegamente solo en la fuerza de las masas explotadas y oprimidas, desterrando toda posibilidad de confianza en los politiqueros, en el Estado de los ricos y sus instituciones, porque éstos trabajan y legislan siempre a favor de los de arriba, porque el Estado garantiza la superexplotación, opresión y represión a millones de trabajadores, y con ello el enriquecimiento de los explotadores. Hay que luchar con total independencia de los dirigentes que han traicionado al movimiento y de los partidos oportunistas que venden los derechos de obreros, campesinos y todo el pueblo trabajador, con la política de conciliación y concertación, amordazando la lucha directa de las masas, para apoyar a los enemigos del pueblo.
La justa lucha contra estas reformas y por Alza General de Salarios, debe ser en la calle, con la huelga y el paro, golpeando en el corazón de la economía a los ricachones, dirigida contra todos los explotadores y su Estado; es decir, una Poderosa Huelga Política de Masas, “que significa la movilización y levantamiento general de las masas oprimidas y explotadas, y que mediante un gran paro de la producción en todo el país, golpee a los capitalistas y obligue al Estado a frenar la  reaccionaria arremetida de los explotadores, ….”
Dos tácticas diferentes se han propuesto al movimiento de masas, para enfrentar la embestida de los reaccionarios:
La táctica reformista, conciliadora y de promesas de paz, basada en el engaño de creer que la paz de los ricos es favorable para el pueblo, cuando en verdad bajo la envoltura democrática de los de arriba continúan gobernando para explotar y oprimir a los de abajo. Táctica respaldada  por los apagafuegos jefes oportunistas de las centrales sindicales que cuando hablan de Paro Nacional lo hacen para aplazarlo,…
Y la táctica revolucionaria de la cual somos parte los Comités de Lucha, que impulsa el camino de la independencia tanto política como organizativa, llama a los trabajadores oprimidos y explotados a despojarse de las ilusiones en la politiquería del Estado reaccionario, a confiar en la fuerza directa del pueblo, organizándola y haciéndola valer con su movilización en la Huelga Política de Masas contra el Estado representante político de los capitalistas.
Táctica revolucionaria que hace parte del camino hacia la Revolución Socialista que ha de extirpar de raíz la opresión y la explotación del pueblo colombiano. Avanzar en ese gran propósito exige, entre otras necesidades, que el proletariado se organice como Partido político independiente y a través de él dirija a todo el pueblo en su lucha de emancipación. Así mismo exige que el movimiento sindical de la clase obrera sea para la lucha y no para la conciliación, y se haga parte del apoyo, participación, generalización y unidad de  las Huelgas Políticas de Masas.
Los Comités de Lucha respaldan esas tareas de la clase obrera, pero destacan que su papel específico como organizaciones políticas de masas, se centra en organizar, dirigir y ser los Comités de la Huelga Política de Masas; por lo cual promueven y apoyan las Asambleas donde las masas decidan directamente, llámense Encuentros de Luchadores, Asambleas Obrero-Populares, Encuentros Obrero-Campesinos…” Plataforma de Lucha del Pueblo Colombiano.
Pues bien compañeros, es hora de enfrentar unidos dicho ataque, y los organizadores y asistentes a este evento tienen hoy la enorme responsabilidad de trabajar por la necesaria unidad de los sectores en conflicto. Los de arriba están temporalmente unidos, pero los de abajo son más, y pueden enfrentarlos en la medida en que se combata la dispersión actual y se organice la lucha para enfrentar a los bellacos que quieren continuar acumulando ganancias a costa de los trabajadores.
Este encuentro es también parte de la importante tarea de unir al pueblo y generalizar las Huelgas Políticas de Masas dispersas y locales. Debe salir como compromiso inmediato, la tarea de trabajar por el Paro Nacional Indefinido, que paralice todo el país con bloqueos, movilizaciones, lucha directa y paro de la producción y, que sea contra el Estado, el capital financiero, los empresarios y todos los opulentos y explotadores vengan de donde vengan. Hay que concentrarse en el paro, sin dejarse confundir por politiqueros y sus campañas, ni por los dirigentes arrodillados que se van por el camino de la conciliación y concertación; todos ellos desvían, enfrían e inmovilizan a las masas indignadas, al pueblo indignado y cansado de tanto atropello.
Así las cosas, este Encuentro tiene el compromiso de organizar el Paro Nacional Indefinido, para lo cual se requiere:
·     Destacar los activistas que trabajen por una plataforma que recoja las necesidades del pueblo colombiano y que defina las formas de organización y lucha para organizar y realizar el Paro Nacional Indefinido.
·     Organización inmediata de núcleos impulsores del Paro, con el fin de consolidar la plataforma y empezar a organizar a los luchadores.
·     Movilización constante contra las medidas que ya empieza a anunciar el gobierno de Duque, incluyendo el terrorismo de Estado que no ha cesado y ha cobrado cientos de vidas de líderes sociales y políticos.
·     Preparación de encuentros regionales y nacionales, Asambleas obreras, campesinas, populares, etc. donde se abarquen todas las luchas del pueblo y se defina la realización del Paro Nacional Indefinido o Huelga Política de Masas.
Adelante compañeros, no se puede dejar que los miserables ricachones sigan engordando sus cuentas bancarias y disfrutando de grandes lujos, mientras el pueblo que trabaja duro a diario, esté cada día más empobrecido.
El camino de la lucha es el único que podrá detener la ofensiva de los capitalistas, ¡todos a tomar su puesto en esta batalla!
¡NI EL ESTADO, NI LOS POLITIQUROS. SOLO EL PUEBLO SALVA AL PUEBLO!
¡POR ALZA GENERAL DE SALARIOS, SALUD, EDUCACIÓN Y VIVIENDA PARA EL PUEBLO, VIVA LA HUELGA POLÍTICA DE MASAS!
Comités de Lucha Colombia
Septiembre 8 y 9 de 2018