viernes, 21 de septiembre de 2018

Impugnación de la Declaración Pública del Encuentro Nacional con las Pensiones No y Salario Digno


Al pueblo colombiano,

El día 20 de septiembre de 2018 en reunión del Comité con las pensiones No y Salario Digno, el Comité de Lucha Popular de Bogotá y la Escuela Sindical María Cano, como miembros del Comité impulsor, y participantes de la Mesa Directiva que dirigió el Encuentro Nacional, presentamos una  impugnación a la declaración circulada después del Encuentro, por cuanto consideramos que no recogió todo lo aprobado en el evento y se birlaron incluso los problemas que más discusión suscitaron en la aprobación de la declaración presentada, de lo cual está manifiesto en el escrito. Solicitamos retirar esta declaración y tener en cuenta todos los ajustes aprobados en el evento.
Dentro de los métodos del proletariado, y esto fue acordado en el Encuentro, se le hacían los ajustes a la declaración propuesta; por lo tanto le correspondía a la Mesa Directiva organizar la redacción final con los ajustes propuestos, y los compañeros en ningún momento tuvieron en cuenta al Comité de Lucha Popular ni a la Escuela Sindical María Cano, y sí a su amaño con el beneplácito de los compañeros del Movimiento Revolucionario de los trabajadores MRT, hicieron pública la declaración sin los ajustes expresados y aprobados en el Encuentro. Esto se llama en los métodos, maniobrerismo  y maquinación por encima de la práctica de unos métodos proletarios, esto no contribuye a la unidad que se necesita para luchar contra las reformas. En ningún momento estamos desconociendo que la máxima autoridad es la Asamblea, quien debía aprobar el documento; lo que se critica es el haber pasado por encima de la Mesa Directiva para la redacción final de la declaración.
Es falso lo que se nos indilga que la impugnación fue presentada por los resultados de la votación en el Encuentro, porque estas votaciones las asumimos como tal y es por ello que llamamos a que se tengan en cuenta todos los ajustes y no los amañados y tergiversados por estos compañeros.
Por todo lo anterior, y viendo que no mostraron el más mínimo interés en reconocer sus errores y autocriticarse y mucho menos corregir, no nos es posible trabajar con estos métodos que se impusieron desde la preparación misma del Encuentro, lo que fue muy notorio en el desorden que se impuso el primer día.
Seguiremos luchando, no solo contra la Reforma Pensional, sino contra todas las reformas, contra el Terrorismo de Estado, por Alza General de Salarios, por el Paro Nacional Indefinido, por unir y generalizar las Huelgas Políticas de Masas; y llamamos a todos los obreros y a los activistas nuestros a seguir en esta lucha y consolidar los comités que conformó la Escuela y el Comité de Lucha en las distintas ciudades.
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El Comité de Lucha Popular de Bogotá y la Escuela Sindical María Cano, se ven en la obligación de presentar ante el Comité con Las Pensiones No y Salario Digno, esta impugnación por las siguientes razones:
  1. La propuesta de Declaración fue presentada de manera unipersonal por un compañero de Notas Obreras el segundo día del Encuentro. Aquí se violó un acuerdo que se había hecho antes, era que después de leídas las relatorías de cada comisión y escuchadas las opiniones, la Mesa Directiva se debía reunir para elaborar una propuesta de declaración, cosa que no se hizo en ningún momento. Esta es una función propia de una mesa directiva en cualquier evento; la actuación impositiva de Notas Obreras reduce la participación en la Mesa Directiva de parte del Comité de Lucha y de la Escuela a una presencia formal y de papel.
La Declaración publicada del Encuentro Nacional no fue sometida en su conjunto a la aprobación de la Asamblea. En su discusión se presentó una propuesta de tareas por el Comité de Lucha Popular de Bogotá, apoyada por varios otros compañeros, que no fueron recogidas en la declaración publicada, tal es el caso de la Campaña por Alza General de Salarios; así como tampoco recoge las propuestas que salen de las diversas comisiones, como: en la lucha por derecho a la salud, unir a pacientes, médicos, trabajadores, estudiantes; ir a las masas a denunciar las causas de la situación de la salud e impulsar la lucha de los usuarios; impulsar la unidad con otros sectores en lucha; pronunciarse por el asesinato de líderes luchadores; explicar bien la generalización de la tercerización laboral; entre otras. Por tanto le correspondía por derecho propia a la Mesa Directiva del Encuentro recoger de conjunto las propuestas presentadas en una misma declaración. Sin embargo la Declaración publicada no fue elaborada por la Mesa Directiva, ni siquiera consultada con nuestros delegados, sino que fue redactada y publicada unilateralmente por Notas Obreras.
  1. La Declaración publicada presenta una concepción errónea de la Unidad, en el aparte donde dice: “Ser capaces de concentrar nuestros esfuerzos en estos objetivos, dejando a un lado las posiciones que lesionen la unidad —lo que no implica menoscabo para que, en otros escenarios, cada partido o tendencia ideológica adelante sus actividades propias— determinará que podamos agrupar amplias masas para esta batalla; o si por el contrario, incapaces de superar las divergencias, disolvemos el movimiento en pugnas, facilitando así la imposición de los nefastos propósitos de las oligarquías y del imperialismo. No puede el movimiento convertirse en instrumento de un partido político, de un parlamentario o grupo de parlamentarios, pues debilitaría la participación de los sectores excluidos e impediría convocar a todos los colombianos, sin distingos de carácter ideológico, político o de cualquier otro tipo.” (S.N.)
La unidad es producto de la discusión y no de la imposición. Queremos dejar claro que nuestras posiciones en ningún momento van encaminadas a lesionar la unidad del Comité, por el contrario siempre se ha pensado en ella, pero basados en unos principios y en hablar siempre con claridad y con la verdad a las masas; confiando que son ellas y no los líderes o dirigentes quienes lograrán avanzar en conquistar y defender sus derechos si se lucha con independencia total del Estado, de sus instituciones, de los politiqueros, y de todos quienes confían en la conciliación y concertación más que en la lucha directa. No se trata de expresar las posiciones programáticas de las organizaciones políticas en la declaración del Encuentro, sino las cuestiones en acuerdo frente al carácter de los enemigos del pueblo, a sus reivindicaciones y las formas de lucha para conquistarlas. Sugerir la pretensión de resolver las divergencias de las organizaciones políticas, en un encuentro como el realizado, es un despropósito que solo revela una vez más el método de la imposición antidemocrática aplicado a rajatabla por Notas Obreras. Y peor aún, si a renglón seguido, la lucha por la unidad basada en la verdad que solo puede buscarse en los hechos, se señala como darle campo a la “imposición de los nefastos propósitos de las oligarquías y del imperialismo”.
Con los métodos impositivos de Notas Obreras, la afirmación “No puede el movimiento convertirse en instrumento de un partido político….”, termina siendo una declaración de dientes para afuera, pues lo que se ve es justamente eso, que solo se expresen los puntos de vista, las posiciones y las propuestas de Notas Obreras.
La última frase subrayada arriba de “convocar a todos los colombianos, sin distingos de carácter ideológico, político o de cualquier otro tipo”, es ecléctica; esa sí le da cabida a las oligarquías y otros enemigos del pueblo.
  1. Rechazamos el método antidemocrático empleado e impuesto por Notas Obreras y respaldado por el MRT, manifiesto en la censura a nuestras posiciones cuando se estaban discutiendo las ponencias. En la aprobación del orden del día, el cual en atención a lo acordado por la coordinación antes del evento, se debía colocar a consideración de la Asamblea, pero cuando un compañero propone incluir la entonación de La Internacional, de inmediato los compañeros de Notas Obreras lo tachan de saboteo, aduciendo que el orden del día ya venía aprobado, lo cual además de falso es completamente contradictorio con su sometimiento a la consideración de la Asamblea. Todo esto refleja una clara violación de la democracia proletaria que defendemos como método para los eventos de las organizaciones de masas. El método impositivo y antidemocrático de Notas Obreras, en realidad es lo propio de la democracia burguesa que practican los jefes de las Centrales Sindicales, método conocido en las organizaciones sindicales y de masas, como maniobrerismo, del cual estamos cansados los obreros; por eso siempre lo hemos denunciado y seguiremos enseñando el método de la democracia proletaria, el método del centralismo democrático.
  2. En consideración a lo anterior exigimos:
    1. Retiro de la Declaración publicada y redacción y aprobación de una nueva Declaración por toda la Mesa Directiva del Encuentro.
    2. Rectificación práctica del método antidemocrático para resolver las discusiones y tareas.
Solo bajo estas condiciones podremos seguir participando del Comité con Las Pensiones No y Salario Mínimo Digno.

Comité de Lucha Popular de Bogotá                                       Escuela Sindical María Cano
                                                                                                            
Bogotá, Septiembre 20 de 2018
 


miércoles, 12 de septiembre de 2018

SALUDO DE IMPULSORES DE LOS COMITÉS DE LUCHA CALI AL ENCUENTRO NACIONAL DE PENSIONES


Saludo fraternal y combativo de parte de los impulsores de los comités de lucha y su órgano informativo EL FARO
Se acerca el 14 de septiembre, fecha muy importante para los comités y el movimiento social, pues en esta fecha conmemoramos el poderoso Paro Nacional de 1977, no para recrearnos en remembranzas históricas, sino para aprender de sus lecciones, de su inagotable fuente de conocimientos y saberes, que podemos aprovechar para la lucha presente, para los combates venideros y fundamentalmente para la preparación y organización del Paro Nacional Indefinido o Huelga Política de Masas, donde el mando sea la rebeldía popular, que haga retroceder a la burguesía parásita de sus propósitos de arrodillar y super-explotar al pueblo colombiano, en sus ansias desesperadas por acumular riquezas a costillas de los trabajadores.
Ya han pasado 41 años de la heroica lucha que protagonizó nuestra clase en contra de sus enemigos, contra la explotación y opresión, encarnada en aquel entonces, por el demagogo liberal y enemigo del pueblo Alfonso López Michelsen; como todo gobierno que defiende y administra los intereses de los holgazanes ricachones, por eso decretó la consabida reforma tributaria que afectaba directamente los bolsillos de la clase trabajadora ¡Igual que ahora! y, para rematar implantó el Estado de sitio, fórmula dictatorial para reprimir y acallar la protesta social, declarando ilegales las huelgas obreras, reprimiendo pacíficas manifestaciones populares y campesinas ¡Igual que ahora!
El odio del pueblo contra este gobierno no se hizo esperar, pero es pertinente aclarar que la realización del paro no fue una obra de los politiqueros tradicionales y oportunistas enquistados en la dirección de las centrales obreras de ese tiempo; el paro del 77 fue el resultado del cúmulo de luchas de los años anteriores, expresadas en tomas de tierra por parte del movimiento indígena y campesino, manifestaciones y paros por vivienda, mejores y baratos servicios públicos, mejores salarios, etc.
Bogotá fue bastión y ejemplo a seguir de la capacidad del pueblo para organizar bloqueos, barricadas, obstrucción de los centros fabriles, constantes enfrentamientos con la fuerza pública, donde se demostró que una vez más el terrorismo de Estado es el arma predilecta de la clase dominante para intentar frenar el odio y la rebeldía del pueblo. Situación parecida se dio en las principales capitales, la clase obrera de base se puso al frente del movimiento sin que le importara las medidas represivas en su contra; fue una clara demostración de que la clase obrera era capaz de echar atrás las medidas antipopulares del gobierno de turno, que frente al fuerte movimiento social en contra suya y de la burguesía que representaba, no tuvo otra opción que decretar un aumento salarial escalonado, que en un periodo de seis meses, alcanzó un significativo incremento del 40%, sobre el salario mínimo de ese momento.
Nunca como ahora la clase obrera y el pueblo en general, tiene que decidirse y comprometerse con la unidad real y consciente, que posibilite la defensa y la lucha de sus derechos vulnerados y pisoteados, entre muchos el derecho a un empleo con salario digno, que permita tener un existencia también digna y, en el caso que nos ocupa una pensión digna, que en lugar de rebajarse, se reajuste en beneficio de los productores de la riqueza social.
Las condiciones que motivaron el paro del 77, son muy parecidas a los tiempos actuales, solo que ahora, los sufrimientos del pueblo se han multiplicado, por esto mismo, el paro que se avecina tendrá que ser fuerte y contundente.
¿Cuál es el camino a seguir?
El camino es la lucha organizada, como lo vienen proponiendo diversos sectores y organizaciones sociales, entre ellas los comités de lucha, en correspondencia con la popular consigna: ¡UN SOLO PUEBLO, UNA SOLA LUCHA! Por eso reafirmamos que las reivindicaciones condensadas y manejadas en un solo ramillete, que confluyan en un solo movimiento, llámese paro o Huelga Política de Masas, es lo que hará posible la conquista de los derechos negados, ¡Que sirva de contundente respuesta a la burguesía chupasangre y su obscura pretensión de descargar sobre el pueblo la crisis de su economía!
En conclusión, el paro del 77 demostró y demostrará ahora, todo lo que pueden hacer y lograr las masas cuando se organizan para la lucha. Sabemos de sobra que la huelga es el talón de Aquiles del gran capital y, también sabemos que es el arma más poderosa y efectiva en manos de los obreros, para mejorar sus condiciones. Cuando la producción se paraliza, se pone al descubierto el carácter parásito del patrón, que se vuelve impotente frente al tsunami social que no es otra cosa que el Paro Nacional Indefinido o Huelga Política de Masas. El patrón se descompone, se retuerce de la ira y no le queda otra salida que ceder a las exigencias del pueblo.
Por último compañeros, les recordamos que nos enfrentamos a un Estado que día a día le echa leña al fuego de las contradicciones sociales, irresueltas bajo este sistema, un Estado que acrecienta el odio contra las clases dominantes usurpadoras de la riqueza social, un Estado donde los antagonismos entre una clase explotadora y una clase obrera explotada, que lo produce todo pero carece de la riqueza social, hará inevitable el enfrentamiento entre clases, que más temprano que tarde desembocará en un formidable y gigantesco Paro Nacional Indefinido.
Por todo lo anterior, urge la dirección de los luchadores honestos y revolucionarios sin tacha alguna y con la participación del pueblo trabajador dispuesto a todo; dispuesto a darle un vuelco a este oprobioso infierno de explotación, opresión y miseria y así poder lograr mejores condiciones de vida que nos permitan pensar en un luminoso futuro, que con la unidad, organización y lucha, tendrá la posibilidad y la certeza de conseguir su objetivo, que no es otro que la emancipación del yugo capitalista, para dar paso a una sociedad donde la ganancia de una minoría no sea lo principal, sino por el contrario una sociedad que disfrute a manos llenas de la riqueza social, creada y generada por la gloriosa clase obrera.
¡VIVA LA LUCHA DEL PUEBLO COLOMBIANO!
¡VIVA EL ALZA GENERAL DE SALARIOS!
¡NI EL ESTADO NI LOS POLITIQUEROS SOLO EL PUEBLO SALVA AL PUEBLO! ¡SOLO EL PUEBLO SALVA AL PUEBLO! ¡SOLO EL PUEBLO SALVA AL PUEBLO!


martes, 11 de septiembre de 2018

Constancia ante el “Encuentro Nacional Por la Defensa de las Pensiones, la Salud y Salarios Dignos”


A todos los asistentes a este importante evento, un fraternal y combativo saludo, esperando que de aquí salgan importantes decisiones encaminadas a trabajar por la unidad, organización, movilización y lucha independiente de los obreros y pueblo trabajador, contra las medidas agresivas del imperialismo, burgueses y terratenientes, que amparados por el Estado, pretenden aplicar.
El Comité de Lucha Popular de Bogotá y la Escuela Sindical María Cano, hacen parte del Comité “Con las Pensiones No y Salario Mínimo Digno”; han trabajado por la preparación y realización de este Encuentro porque están de acuerdo y reconocen que los objetivos son justos.
Han trabajado en la elaboración, discusión y aprobación de las ponencias que hoy se presentan. Dentro de ellas, en la ponencia del Marco General, se tienen divergencias de fondo, de principios, en las cuales no fue posible ponerse de acuerdo; pero en vista de la importancia que representa sacar adelante el Encuentro, se ha decidido no retirarse y firmar, dejando por escrito ante todos los asistentes y ante el movimiento de masas, una constancia que deje claro cuáles son las divergencias. Estas son:
1.   En la principal causa de la rebaja del salario. La política de concertación y conciliación de clases llevada durante años por los jefes de las centrales sindicales y de los partidos oportunistas, ha sido lo principal; ésta ha maniatado la lucha de los obreros, del movimiento sindical y del movimiento de masas, dejándolos huérfanos de dirección para entregarla a la voluntad de los explotadores. Solo la lucha de los obreros, del movimiento sindical, del movimiento de masas con independencia absoluta, puede recuperar y defender las reivindicaciones. La lucha por Alza General de Salarios no puede plegarse a los jefes arrodillados que han vendido y traicionado a los trabajadores; la lucha no puede confiarse a los que siempre han traicionado, sino la organización independiente a través de Encuentros, Asambleas obrero campesina populares, etc.
2.   En la defensa de la economía nacional, con lo cual el Comité de Lucha ni la Escuela María Cano están de acuerdo. Hoy es la época del imperialismo donde las economías nacionales son simples eslabones de la economía mundial, y esa economía mundial es capitalista imperialista: dominio del capital financiero, ganancias para los capitalistas no para la población.
Colombia es un país oprimido por el imperialismo, las clases dominantes, la burguesía y los terratenientes, no son sólo lacayos serviles, también son socios; los negocios de sus grandes grupos también son internacionales, incluso participan en la inversión y exportación de capital. Por tanto, no es más desarrollo del capitalismo, llámese nacional, democrático, burocrático, lo que se necesita para resolver los problemas del pueblo colombiano, pues es el capitalismo el causante directo de esos problemas. Es la lucha directa del pueblo colombiano contra la explotación capitalista, el camino para resolver sus problemas.
Defender la economía nacional, es defender la propiedad privada y la explotación asalariada, principal causa de la pobreza de los trabajadores y la gran riqueza de los empresarios.
Colombia es una nación oprimida y el capitalismo se ha desarrollado efectivamente con ayuda del imperialismo, es un país donde la economía y producción nacional está plenamente desarrollada, explota y oprime a diario a millones de obreros y campesinos. En ese sentido no estamos de acuerdo con reducir estas reformas a que necesitan los recursos para pagar la deuda simplemente; la burguesía de Colombia también se favorecerá, por eso los ricos del país aplauden y apoyan estas medidas.
Claramente estamos de acuerdo con que estas imposiciones del imperialismo son lesivas para el pueblo colombiano, pero también hay que ser claros que, junto con los capitalistas y el Estado colombiano las aplican y garantizan, cada uno con intereses comunes y son los de favorecer a los monopolios, capitalistas, terratenientes e imperialistas. Y claro estamos de acuerdo con que esas medidas someten a la miseria a diferentes sectores de la sociedad como son: obreros, campesinos medios y pobres y a la pequeña burguesía, pero jamás a la burguesía nacional que realmente no existe, los burgueses de este país tienen sus negocios en todo el mundo y nada les importa el progreso del país sino de sus bolsillos.
Por tanto, la pelea de obreros, campesinos, pueblo trabajador, tiene que ser contra una clase que explota y oprime, sea de donde sea; así que no es nuestra tarea defenderlos ni confiar en ellos y su Estado, la tarea de los oprimidos es luchar por sus reivindicaciones y por cambiar esta sociedad donde no haya esta terrible explotación.
NO a la confianza en el Estado ni en ninguna de sus instituciones, el Estado es de clase, es la principal institución política del poder de los ricos para salvaguardar sus intereses explotando cada día más al pueblo trabajador. NO a la confianza en los politiqueros para resolver los problemas del pueblo; toda la confianza en las masas, en su lucha directa contra el poder de los explotadores. Solo el pueblo salva al pueblo.
No a la confianza en los dirigentes traidores, que ven como única solución sentarse a conciliar y concertar con los empresarios y el gobierno, y si hablan de paro, es para desmovilizar y apaciguar la lucha de las masas.
La movilización de las masas es la principal fuerza para exigir sus reivindicaciones; no la movilización para apoyar los trámites politiqueros de la oposición oficial, sino la movilización que lleve a la preparación de un Paro Nacional Indefinido que logre frenar las medidas lesivas que pretende imponer el nuevo gobierno.

Comité de Lucha Popular de Bogotá
Escuela Sindical María Cano
Septiembre 8 de 2018