Aprender del PARO de 1977 para avanzar a la gran Huelga Política de
Masas
Hace 43 años, Colombia fue escenario de un poderoso
movimiento obrero popular que logró paralizar la producción; el pueblo se levantó
en lucha desafiando el toque de queda,
la militarización de campos y ciudades, la orden de reprimir violentamente las
protestas callejeras que había decretado el régimen del dictador Alfonso López Michelsen.
Los luchadores no se dejaron doblegar por el miedo, los de abajo salieron masivamente
a participar en el PARO y luchar por sus
derechos.
Así como hoy no contamos con una vanguardia
consecuente en la dirección revolucionaria del Paro Nacional, en aquella época
también tuvieron que lidiar con unas centrales del lado del gobierno, como lo explica Ricardo Sánchez en su libro Huelga. “El pueblo había desbordado las fronteras
definidas por el Consejo Nacional Sindical-CNS, que pretendía una jornada de
protesta pacífica y paro de brazos caídos de la clase trabajadora. Fueron
inútiles los llamados de las direcciones de las centrales sindicales afines al
gobierno y al bipartidismo dominante, CTC y UTC, a “permanecer en sus casas, en
forma seria y recogida”, evitar enfrentamientos con la fuerza pública y abstenerse
de participar en manifestaciones públicas; y de alguna manera se sintieron
interpretados por la idea de salir a las calles
masivamente a realizar la protesta pública y agitar las consignas que
motivaron el paro, promovida por la CSTC de orientación comunista, el
sindicalismo independiente, las
izquierdas y las organizaciones cívicas, estudiantiles y populares que no
atendían órdenes de las burocracias
sindicales.” Lo anterior es una de las más importantes enseñanzas,
el Paro se debe organizar desde abajo en las bases sindicales, en los barrios, en
sectores de la industria, el transporte y el comercio, en el movimiento
estudiantil, campesino e indígena, por encima de la burocracia conciliadora y
concertadora del “Comité Nacional de Paro”.
Hoy pasamos por una situación peor que hace 43 años,
por cuanto la crisis económica se ha empeorado con la pandemia del Covid-19, debido
a que estamos bajo el yugo de un Estado burgués, terrateniente, pro-imperialista,
y bajo la administración de un gobierno de ladrones y asesinos que sin
contemplación alguna golpea a los pobres del campo y la ciudad.
La pandemia ha sido aprovechada por el gobierno
uribista de Duque, para cumplir las órdenes de sus amos imperialistas y sacar
una oleada de decretos con el objetivo de acabar con todas las conquistas del
pueblo que ha conseguido a través de la lucha; flexibilizar la contratación
laboral, eliminar el derecho a pensionarse, pago de la prima por cuotas; obligar
a los trabajadores de la salud a atender la pandemia sin darle los recursos
adecuados para bioseguridad y condiciones justas de trabajo; incumpliendo con
las garantías para la inmensa mayoría del pueblo que fue enviado a encerrarse
para evitar contagiarse por el Covid, pero a morirse de hambre;… Todo en contra
de los de abajo, mientras que entrega miles de millones al capital financiero e
industrial; siendo el colmo del descaro la entrega de 370 millones de dólares a
Avianca.
No siendo suficiente la tragedia, se suma la ola de
terror con más de 53 masacres en lo que va del presente año; el aumento de la
represión y brutalidad por parte del brazo armado del Estado burgués, que es la
policía y Esmad, golpeando y asesinado a los manifestantes que por estos días
se han levantado en rechazo a esta actuación, y todo queda en total impunidad,
solo con declaraciones escuetas de las mismas instituciones del Estado diciendo
que van a investigar y aplicar castigos a los responsables.
El
paro del 77 enseñó que la unión del pueblo organizado con independencia del
Estado de los ricos, de los politiqueros y de las direcciones traidoras, así
como una dirección beligerante, son el camino adecuado para frenar y derrotar
el terrorismo de Estado, la arremetida antiobrera y antipopular; ello exige que
lo mejor para conmemorarlo sea impulsando la lucha directa e independiente de masas, avanzando a
unir y generalizar las luchas en una Gran Huelga Política de Masas.
¡Porque el pueblo ya no
aguanta! ¡Por eso levanta!
El camino es el de la lucha directa en las calles
con la claridad de unir a los luchadores mediante los Comités de Paro en las
zonas industriales, barrios, regiones y veredas, que mediante asamblea
populares aplicando el centralismo democrático tomen la rienda de la lucha en
sus propias manos, siguiendo el ejemplo dado por las masas el 14 de septiembre
de 1977.
Hace 43 años, el pueblo
dijo ¡No a la politiquería, no a la
concertación ni conciliación! ¡Sí a la lucha directa! Obreros industriales,
campesinos, pequeños propietarios, desempleados, amas de casa, destechados, la
juventud; todos unidos salieron masivamente a las calles, porque las
condiciones objetivas comunes a todo el pueblo, se convirtieron en el motivo
para la combatividad y radicalidad del Paro Cívico Nacional de 1977, el
cual fue una confrontación de clases, adquiriendo un carácter político, una
gran Huelga Política de Masas, que obligó a los explotadores echar atrás su
salario integral y reforma laboral; el gobierno del “Mandato Caro” se vio obligado a
incrementar el salario mínimo en 5,1% el 1 de agosto, para disuadir el Paro que
se venía, y luego después de la jornada cuando ya el pueblo había puesto sus
condiciones, a decretar en octubre un aumento del 25,8% a partir del 1 de
noviembre, y 10,3% a partir del 1 de mayo de 1978.
Los
Comités de Lucha, invitan al
pueblo colombiano a unirse con independencia total de la politiquería del
Estado reaccionario y de los jefes oportunistas que sirven a los enemigos del
pueblo y cuidan los intereses de los ricos; y generalizar su rebeldía hacia el desarrollo
de una Huelga Política de Masas o Paro General Indefinido, que sirva como un
primer paso hacia la noble causa de acabar en todo el planeta toda forma de
explotación y opresión. Luchar en estos momentos, POR: Un Alza
General de Salarios, Salud, Educación y Vivienda para el pueblo. Un mínimo
vital de 1 SMLV a los desempleados y trabajadores informales. Servicio de salud
de calidad para el pueblo. Trabajo en condiciones adecuadas de bioseguridad. Empleo
con contratación directa e indefinida, estabilidad laboral y condiciones dignas
de trabajo… CONTRA: El terrorismo de
Estado que criminaliza la protesta, persigue y asesina. Las reformas laboral,
pensional y tributaria. La privatización de la salud y educación. El alza de
los servicios públicos. La tercerizacón laboral y despidos masivos. El despojo
de los pobres del campo. La insaciable sed de ganancia de los capitalistas
respaldada por el gobierno…
Todo
esto se consigue con la lucha directa en las calles; así lo demostró el pueblo
durante el Paro de 1977, depositando toda la confianza en la fuerza poderosa de
las masas laboriosas: ¡EL PUEBLO UNIDO, JAMÁS SERÁ VENCIDO! No confiando en el Estado de los ricos y sus
instituciones.
¡CONTRA EL GOBIERNO URIBISTA DE DUQUE Y POR LA
REVOLUCIÓN SOCIALISTA! ¡HUELGA POLÍTICA DE MASAS!
¡CONTRA EL TERRORISMO DE ESTADO!
¡PARO GENERAL INDEFINIDO!
¡NI EL
ESTADO, NI LOS POLITIQUEROS! ¡SOLO EL PUEBLO, SALVA AL PUEBLO!
¡UN SOLO PUEBLO, UNA SOLA LUCHA!
Comités
de Lucha, Colombia
Septiembre
de 2020