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martes, 6 de agosto de 2019

TERROR ESTATAL CONTRA EL PUEBLO He ahí la dictadura de los ricos



Los Comités de Lucha han denunciado y repudiado constantemente a través de diferentes medios, el terror estatal, el cual es aplicado de diversas maneras por los burgueses y terratenientes, por el Estado a través de sus fuerzas militares y paramilitares, quienes intensifican los asesinatos, amenazas, señalamientos, persecuciones, encarcelamientos, limpieza social, falsos positivos…como mecanismos para acallar las voces del pueblo que lucha por sus derechos, para limpiar de obstáculos el camino y poder aplicar sin problema los planes trazados y ordenados por el imperialismo. Por esa razón, los Comités de Lucha se suman a la movilización del 26 de julio contra el asesinato de luchadores del pueblo y hacen llegar un combativo saludo a todos los que están contra el terrorismo de Estado y se manifiestan en las calles con la lucha directa.


El terrorismo de Estado no respeta color político, raza, religión, sexo, ideología, edad o región del país, por eso los Comités de Lucha llaman a la unidad y solidaridad para luchar con total independencia contra la dictadura de los ricos, a avanzar en la preparación del Paro Nacional Indefinido con el firme propósito de echar atrás el terrorismo de Estado y todas las medidas hambreadoras de este gobierno terrorista y criminal que responde a las justas exigencias del pueblo con bala, garrote, gases y criminalización; en cambio premia con ascensos y altos cargos a los militares asesinos, protege con el Estado y las fuerzas militares  a las bandas criminales patrocinadas y financiadas por los grandes empresarios y terratenientes; de esa manera van libremente amenazando y asesinado de forma sistemática a reclamantes de tierras, dirigentes campesinos, comunales, sindicales, populares.

A diario amenazan y asesinan dirigentes luchadores, pero eso, en lugar de acallar las voces del pueblo trabajador, ha despertado más los deseos de lucha y resistencia. El pueblo ya no aguanta y por eso se levanta; crece incontenible la rebeldía de los de abajo, pero se necesita unir, engrandecer y fortalecer el avance que viene presentando el pueblo en lucha, con manifestaciones de mayor radicalidad y rebeldía que hacen evidente el enfrentamiento directo al Estado de los ricos. Por eso, los Comités de Lucha invitan a todos los trabajadores del campo y la ciudad, a los desplazados, comunidades indígenas y negras; a los hombres y mujeres que en las veredas, pueblos y ciudades luchan por los derechos del pueblo; a estudiantes y maestros, amas de casa; en fin, a todos los que sienten la feroz arremetida y la mano asesina de los parásitos ricachones y su Estado: 


  • A NO CONFIAR en los cánticos y promesas de paz de los ricos; porque su paz no es favorable para el pueblo; los de arriba continúan gobernando para asesinar, explotar y oprimir a los de abajo. La paz de los ricos es la intensificación del terrorismo de Estado, es guerra contra el pueblo; así lo demuestran las cifras publicadas por algunas instituciones, dicen que entre enero de 2016 y mayo de 2019, fueron asesinados 702 líderes y 135 desmovilizados; en nueve meses del gobierno uribista de Duque, fueron 193; y la Defensoría, entidad de la burguesía dice que “983 líderes sociales están bajo amenaza de muerte”. La respuesta del Estado ante el aumento bastante notorio del número de víctimas del terror estatal, es la total indiferencia; el gobierno sabe perfectamente quiénes son los autores intelectuales de las amenazas y asesinatos de dirigentes luchadores, pero no hace nada, porque el Estado y sus instituciones están para defender a las grandes empresas capitalistas, a los corruptos, a los terratenientes y despojadores de tierras. El terrorismo de Estado es una forma feroz de ejecutar la dictadura de los ricos, aplastar la lucha y silenciar las voces del pueblo.Solo la movilización masiva del pueblo, podrá exigirle al gobierno y al Estado el cese de su ola de terror, sus masacres, desapariciones y asesinatos selectivos de líderes sociales. La mejor protección para los líderes del pueblo, es la lucha y movilización del pueblo mismo ¡NI EL ESTADO, NI LOS POLITIQUEROS! ¡SOLO EL PUEBLO SALVA AL PUEBLO!
  • A luchar CONTRA el terrorismo de Estado que criminaliza la protesta, persigue y asesina, como ha sucedido de manera más aguda luego de la firma de la paz, y en el gobierno uribista de Duque. CONTRA las falsas soluciones del Estado a la población desplazada, a los reclamantes de tierras y a las víctimas del conflicto, pues la única tierra que les han dado es la de los cementerios y lo único que se ha cumplido han sido las amenazas contra sus dirigentes.

 
            Hoy la lucha contra el terrorismo de Estado exige fortalecer la unidad y fuerza del pueblo juntando todas sus luchas en una gran Huelga Política de Masas, que hoy se concreta en el Paro Nacional Indefinido, porque de esta manera el pueblo explotado y oprimido logrará conquistar, defender y hacer cumplir sus derechos, detener la embestida que los ricos aplican haciendo realidad las medidas impulsadas por el imperialismo, y hacer frente al reaccionario gobierno uribista de Duque. Un Paro Nacional Indefinido hará que el movimiento de masas en general recupere la confianza en el poder de sus propias fuerzas y avance en la organización independiente de sus filas, en la proyección de contribuir a la preparación de las fuerzas y batallas necesarias para transformar la sociedad, lo cual implica destruir el Estado de los ricos y construir el Estado dirigido por los obreros y campesinos.

No basta luchar contra el terrorismo de Estado, es también necesario enfrentar todas las asquerosas medidas y desplantes de este gobierno dictatorial en beneficio de los explotadores. Tal es la razón para luchar en las calles CONTRA el incumplimiento de los acuerdos pactados con los campesinos, indígenas, medianos y pequeños transportadores, maestros, estudiantes. CONTRA el Plan Nacional de Desarrollo, que arremete contra todos los derechos del pueblo trabajador colombiano. Plan que viene ejecutándose desde gobiernos anteriores, y que el actual gobierno uribista pretende aplicar sin misericordia, porque son órdenes ejecutivas concretas del imperialismo.

En pocas palabras, el pueblo trabajador debe CONFIAR en la táctica de los revolucionarios y ACTUAR de acuerdo a ella; es decir avanzar con independencia tanto política como organizativa, despojándose de las ilusiones en la politiquería del Estado reaccionario, a confiar en la fuerza directa del pueblo, organizándola y haciéndola valer con su movilización en Huelgas Políticas de Masas contra el Estado representante político de los capitalistas.

Comités de Lucha – Colombia
Julio de 2019

sábado, 26 de mayo de 2018

ES HORA DE PONER FRENO A LA REFORMA PENSIONAL



Con organización, movilización y lucha directa

En Colombia se vive en estos momentos, una razón más y muy poderosa para que todo el pueblo trabajador tome la decisión de unirse y luchar como una sola fuerza en defensa de un derecho fundamental para su vida.
El Fondo Monetario Internacional, la Asociación Nacional de Instituciones Financieras ANIF; Asofondos, Fedesarrollo y la Comisión del Gasto Público, con la anuencia del gobierno de turno y el que viene, plantean la Reforma Pensional, encaminada a reducir a una cifra mínima las pensiones de la inmensa mayoría de colombianos para beneficiar al monopolio financiero y grandes empresarios.
Pretenden acabar Colpensiones (Antes Seguro Social), y que todos estén en los Fondos Privados; aumentar  en cinco años la edad para pensionarse e igualar la edad entre hombres y mujeres; bajar el porcentaje de pago de la pensión a 50%, pero aumentar el porcentaje de cotización al 18%; acabar la pensión sustitutiva; etc.; pero no tocarán las pensiones y los fondos especiales en los cuales están los congresistas, altos funcionarios del Estado y fuerzas militares que tienen pensiones exorbitantes financiadas por el Estado; pero sí los pensionados deberán cotizar el 12% de la miserable mesada para un sistema de salud indigno.
Es funesta esta reforma; es nefasto que aumenten la edad y disminuyan el porcentaje de pensión por debajo incluso del salario mínimo, pues ésta es parte del salario, de la cuota que se paga por el desgaste que un trabajador tiene durante su vida laboral, entregando su existencia a la producción para originar ganancias a los ricos, a cambio de recibir migajas. Le quitan al trabajador y su familia, el derecho a tener una vida algo digna, luego de haber envejecido en una fábrica, en el banco, dictando clases a miles de niños y jóvenes, en la tienda, el restaurante, en el puesto de vigilancia,… Esto se puede echar atrás con unidad, organización y lucha mancomunada de todo el pueblo trabajador enfrentando así las medidas de este Estado opresor.
Los pensionados, los trabajadores activos (con contrato directo, temporales, tercerizados, independientes), los estudiantes,… tienen el deber de juntarse para luchar y hacer retroceder esta reforma, confiando ciegamente solo en la fuerza de las masas explotadas y oprimidas. Hay que desterrar toda posibilidad de confiar lo más mínimo en los politiqueros; cualquiera de los candidatos que están hoy para la presidencia, van a echar a andar esta infortunada reforma, porque ellos representan y defienden los intereses de los explotadores en Colombia y el mundo; ellos pondrán en práctica las órdenes de instituciones que sirven al imperialismo, como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico OCDE, con argumentos tan falsos que han aplicado en otros países, como: disminuir la pobreza, disminuir el desempleo…. Lo que han venido haciendo realmente, es implementar medidas que cada día son más lesivas contra el pueblo laborioso para superar la crisis económica en el mundo.
Los jóvenes tienen una gran responsabilidad en esta lucha y se deben unir masivamente; aunque se ha enraizado la idea que nunca se van a pensionar, los Fondos Privados de Pensiones sí les están quitando la plata para trabajarla y aumentar las ganancias de los pulpos financieros, para alimentar la corrupción, y para engordar las pensiones vitalicias de presidentes y congresistas.
Los Fondos Privados no pueden seguir jugando con el porvenir de millones de seres humanos en Colombia; ellos cogen los aportes, los ponen en las Bolsas de Valores supuestamente a ganar, pero con la crisis económica la tendencia es a la pérdida, la que es transmitida a los aportantes; y así haya ganancia, no darán nada a los trabajadores. Sí es posible pasarse a Colpensiones, tramitando personalmente el formulario de afiliación, y tener así un poco más de garantía para disfrutar de una pensión de vejez.

La justa lucha contra esta reforma, debe darse con total independencia del Estado y sus instituciones, de los politiqueros y de los dirigentes traidores entregados hoy a vender los intereses de obreros, campesinos y todo el pueblo trabajador en lugar de estar al frente e invirtiendo los recursos de los obreros en la lucha y no en campañas politiqueras apoyando a los enemigos del pueblo. Debe darse en la calle, con la huelga y el paro, golpeando en el corazón de la economía a los ricachones, dirigida contra todos los explotadores y su Estado; tiene que ser la obra de las masas laboriosas, unidas y organizadas. Es decir, una Poderosa Huelga Política de Masas, comprendiendo que ¡NI EL ESTADO, NI LOS POLITIQUEROS. SOLO EL PUEBLO SALVA AL PUEBLO!
Comités de Lucha, Colombia
Mayo de 2018

lunes, 14 de noviembre de 2016

¡NO MÁS IMPUESTOS CONTRA EL PUEBLO!



¡Abajo la Reforma Tributaria!


 


Como en el cuento de García Márquez, La increíble y Triste Historia de la Cándida Eréndira y su Desalmada Abuela, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico – OCDE y el gobierno de Santos imponen un suplicio al pueblo colombiano, condenándolo a pagar lo que no debe. Ahora mismo, el Congreso discute una Reforma Tributaria que exonera a los ricos holgazanes de impuestos, reduce el tributo a las grandes empresas capitalistas, mientras aumenta las cargas sobre el pueblo trabajador… todo, para sostener la burocracia parásita estatal ladrona y corrupta, y pagar los compromisos de la oligarquía con el capital financiero imperialista internacional.
Desalmado, como la abuela del cuento, el Gobierno de los ricos pretende salvaguardar las multimillonarias ganancias del capital financiero, industrial y comercial, rebajando el impuesto de las grandes empresas del 43% al 32%; a la vez que suprime el impuesto a la riqueza de los grandes burgueses y terratenientes. Aun así, los representantes del gran capital tienen el descaro de lamentarse y lloriquear porque la reforma amenaza con “penalizarlos” por evasión y ello “desestimula la inversión”.
Es una violenta reforma que, contraria a la cantaleta de la paz, declara la guerra a los trabajadores al aumentar el IVA del 16% al 19% en los artículos de primera necesidad, al incrementar los impuestos a los combustibles y a las bebidas azucaradas, al obligar a tributar a quienes devengan más de $2.750.000 y a los pequeños productores y comerciantes; a ello se suman los nuevos impuestos como el de la vivienda, las publicaciones, el internet… a la vez que se mantienen tributos retardatarios como el 4 X 1000. Es una declaración de guerra del capital contra el trabajo, que incluso economistas burgueses como Eduardo Sarmiento Palacio se atreven a decir que la “reforma reduce el salario de los trabajadores para arreglar los desajustes del sistema económico”.
Es una reforma injusta y desalmada que hará más ricos a los ricos y más pobres a los pobres, con lo cual agravará la crisis social y atizará la guerra de clases.
Por consiguiente, el pueblo no debe resignarse, por el contario, debe rebelarse contra ese engendro impidiendo su imposición con su lucha unida y organizada, con independencia de los politiqueros y los jefes vendeobreros de las centrales sindicales, que ahora posan como abanderados de la lucha cuando son cómplices del gobierno y defensores de los capitalistas. Tampoco debe creer en las declaraciones hipócritas de enemigos jurados como Álvaro Uribe y Vargas Lleras que demagógicamente llaman a movilizarse contra la reforma cuando ellos personalmente son responsables directos de reformas antiobreras y antipopulares como la Ley 50 del 90 (Reforma Laboral), la Ley 100 del 93 (Privatización de la Salud), o la Ley 789 del 2002 (Nueva Reforma Laboral): ¡Ni El Estado, ni los Politiqueros, Solo el Pueblo Salva al Pueblo!
Los Comités de Lucha llaman a desplegar la más enconada y enérgica movilización, uniendo y generalizando la lucha contra la nueva reforma tributaria, a la reivindicación del alza general de salarios, a la restitución de las tierras y la reparación de los desplazados.
Y si el gobierno se empeña en llevar a cabo su macabro y desalmado propósito, se arriesga, como en el cuento de García Márquez, a verse envuelto en las furiosas llamas… la cándida Eréndira, cansada del suplicio, un día dijo, ¡BASTA YA!